El Gobierno de México prepara una nueva estrategia para acercar medicamentos gratuitos a la población, especialmente a adultos mayores, personas con discapacidad y habitantes de comunidades alejadas. El plan contempla instalar dispensadores automáticos de medicinas en zonas urbanas y utilizar tiendas de Alimentación para el Bienestar como puntos de entrega en zonas rurales.
La medida formará parte del programa Salud Casa por Casa y del futuro Servicio Universal de Salud, con el que el gobierno federal busca que cualquier persona pueda atenderse en hospitales y clínicas públicas sin importar si pertenece al IMSS, ISSSTE o IMSS-Bienestar. La apuesta es avanzar hacia un modelo más integrado, con una sola credencial y expedientes médicos digitales compartidos entre instituciones.
Te puede interesar: Farmacéuticas anuncian inversiones por más de 21 mil mdp en México
De acuerdo con lo explicado durante la conferencia presidencial, los dispensadores automáticos ofrecerán tratamientos para 22 enfermedades distintas. Entre los medicamentos contemplados habría opciones para padecimientos leves, como gripe o diarrea, así como tratamientos de seguimiento para enfermedades crónicas como hipertensión o diabetes.
Para retirar las medicinas en zonas urbanas, las personas tendrían que escanear un código QR, ingresar un código adicional y registrar un correo electrónico. Además, el gobierno planea habilitar una aplicación para que los usuarios puedan consultar la ubicación de los dispensadores disponibles.
En el caso de las comunidades rurales, donde no se instalarían máquinas automáticas, la entrega se realizaría a través de tiendas de Alimentación para el Bienestar. Según la información presentada, existen alrededor de 5 mil 500 establecimientos distribuidos en el país, muchos de ellos más cercanos para la población que un hospital o centro de salud.
La estrategia busca reducir traslados y facilitar el acceso a tratamientos, sobre todo para personas que viven lejos de los servicios médicos o que tienen dificultades para moverse. En el caso del programa Salud Casa por Casa, se prevé que las personas atendidas en sus hogares también puedan recibir recetas médicas directamente durante las visitas del personal de salud.
Aunque el proyecto todavía forma parte de una implementación más amplia rumbo a 2027, representa uno de los pasos más ambiciosos del gobierno federal para conectar atención médica, recetas, expedientes digitales y entrega de medicamentos en un solo sistema. La gran prueba será que las medicinas realmente estén disponibles, lleguen a tiempo y el servicio funcione sin complicaciones para quienes más lo necesitan.
Con Información de Xacata
g

