El histórico líder del Cártel de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada, se alista para declararse culpable en un tribunal federal de Brooklyn la próxima semana, dentro de un proceso que lo acusa de tráfico de drogas, ordenar torturas y asesinatos, así como de inundar Estados Unidos con cocaína, heroína y otras sustancias ilícitas.
La audiencia de cambio de declaración fue programada por el juez Brian M. Cogan para el próximo 25 de agosto, tan solo dos semanas después de que la fiscalía federal anunciara que no buscaría la pena de muerte en su contra. Zambada, de 77 años, había rechazado previamente los cargos de narcotráfico, lavado de dinero, portación de armas y otros delitos vinculados a su papel en la organización criminal.
Bajo el mando de Zambada y de Joaquín “El Chapo” Guzmán, el Cártel de Sinaloa se consolidó como la red de narcotráfico más poderosa del planeta, operando con una estructura militarizada y un ejército de sicarios encargados de ejecuciones, secuestros y torturas. Según fiscales estadounidenses, el capo ordenó incluso la muerte de su propio sobrino poco antes de ser arrestado.
El juez Cogan, quien en 2019 dictó cadena perpetua contra “El Chapo” tras su histórico juicio, no reveló en su orden judicial qué cargos específicos aceptará Zambada en su acuerdo de culpabilidad. Tampoco se detallaron posibles beneficios de la negociación. Los abogados del narcotraficante y la fiscalía han evitado hacer comentarios.
Zambada fue detenido en Texas en 2024 tras arribar en un avión privado junto con Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de “El Chapo”, que enfrenta cargos en Chicago. Otro de los hijos, Ovidio Guzmán López, se declaró culpable el mes pasado en una corte estadounidense. La captura de “El Mayo” cerró una búsqueda de más de dos décadas por parte de autoridades norteamericanas.
De acuerdo con la fiscalía, el capo controlaba una operación con recursos bélicos de alto nivel y un sistema privado de seguridad que funcionaba como un ejército. Sus hombres de confianza dirigían un violento aparato encargado de proteger las rutas de la droga hacia Estados Unidos y otros mercados internacionales.
El pasado 5 de agosto, el Departamento de Justicia notificó al juez que la fiscal general Pam Bondi había decidido no solicitar la pena capital para Zambada, dejando abierta la posibilidad de que enfrente una larga condena en prisión federal.
Con información de El Nuevo Día
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