Una intensa tormenta de nieve impactó el sábado al sureste de Estados Unidos, provocando importantes afectaciones en el transporte terrestre y aéreo. El fenómeno ocurrió apenas una semana después de otro frente gélido que dejó más de 100 fallecidos y congeló zonas del país que no suelen experimentar temperaturas bajo cero.
Durante la jornada, las nevadas se concentraron principalmente en Carolina del Norte y se extendieron a estados cercanos. Ante las condiciones climáticas adversas, las autoridades exhortaron a la población a evitar el uso de carreteras y emitieron advertencias sobre los riesgos para viviendas ubicadas en áreas costeras. Carolina del Norte y Carolina del Sur, así como partes de Georgia, el este de Tennessee y Kentucky, además del sur de Virginia, permanecieron bajo alerta por tormenta invernal.
En Carolina del Norte, la patrulla de carreteras reportó al menos 750 accidentes de tránsito, reflejo de las condiciones resbaladizas y la baja visibilidad. Diversas localidades registraron incidentes derivados del clima. En Cape Carteret, los vientos intensos provocaron que la nieve cayera de manera horizontal, lo que llevó a las autoridades meteorológicas a señalar que desplazarse en esas condiciones implicaba un alto riesgo, especialmente para quienes pudieran quedar varados.
El impacto también se reflejó en la operación aérea. En el aeropuerto internacional Charlotte Douglas, uno de los principales centros de conexión de American Airlines, se cancelaron al menos mil vuelos. De igual forma, el aeropuerto internacional de Atlanta, considerado el de mayor tráfico a nivel mundial, registró la suspensión de más de 600 operaciones.
Por su parte, el Servicio Meteorológico Nacional informó que un frente costero en rápido fortalecimiento generaría nevadas de moderadas a intensas, acompañadas de vientos fuertes y la posibilidad de condiciones similares a una ventisca en ambas Carolinas.
Con información de Excelsior
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