Por Alfonso Malpica, presidente de @Procuramemx
Infancia no es neutralidad: los niños no son “objetos” en una batalla legal
En los juicios familiares a veces se habla de los niños como si fueran solo parte del conflicto de los adultos. Esto es un error: la infancia no es neutral. Los niños no son premios ni trofeos; son personas con derechos, emociones y necesidades propias.
No escuchar su voz significa ignorar lo que sienten y necesitan. A veces incluso se les usa para presionar al otro padre o justificar decisiones, y eso puede dejar heridas emocionales que duran mucho tiempo.
El sistema judicial todavía funciona pensando más en los adultos que en los niños. Por eso desde Procúrame promovemos que la infancia sea el centro de las decisiones:
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Escuchar a los niños de manera real y respetuosa.
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Proteger sus vínculos afectivos.
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Garantizar su estabilidad emocional.
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Tomar decisiones que prioricen su bienestar, más allá de los intereses de los adultos.
La infancia no es una extensión de los padres. Es una etapa única que merece cuidado, respeto y protección. Desde Procúrame trabajamos para que los niños no sean solo ‘parte del conflicto’ ni ‘objetos’ de decisiones de adultos, sino que sus derechos, opiniones y necesidades sean realmente considerados en las decisiones que los afectan, siempre cuidando su bienestar.

