El presidente de Paraguay, Santiago Peña, no acudió este viernes al Senado para presentar su defensa ante el juicio político iniciado en su contra, por lo que envió a sus abogados Adolfo Ferreiro y Ricardo Preda en su representación.
Los representantes legales llegaron al pleno alrededor de la 1:00 de la tarde, hora local, después de que los senadores rechazaron la solicitud del mandatario para obtener una prórroga de 72 horas y preparar su defensa.
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Peña había señalado que las 12 horas que le concedió el Senado eran insuficientes para organizar su estrategia jurídica. Sin embargo, el Legislativo mantuvo la convocatoria para que compareciera ante el proceso, en el que la Cámara alta actúa como órgano juzgador.
La crisis política comenzó tras la decisión del Banco Central de Paraguay de ordenar el cierre de Ueno Bank, institución que durante la administración de Peña recibió recursos millonarios de entidades públicas. El organismo detectó que el índice de solvencia de la institución había caído por debajo del 50% del mínimo requerido, luego de ajustes realizados a sus estados financieros durante un proceso de regularización.
El caso también puso bajo cuestionamiento los presuntos vínculos del presidente con la institución financiera, que administraba los recursos de más de 2.9 millones de clientes.
Aunque Peña presentó su renuncia un día antes, continúa formalmente en la Presidencia debido a que el Congreso no pudo pronunciarse sobre ella por falta de quórum. Legisladores oficialistas abandonaron la sesión conjunta convocada para analizar su salida, lo que impidió activar el mecanismo de sucesión.
El Senado convocó entonces al mandatario para enfrentar el juicio político, cuyo objetivo es destituirlo. De concretarse la destitución, Peña perdería los fueros que tendría como senador vitalicio, una condición que conservaría si su salida se concreta mediante la renuncia.
Con información de Latinus
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