El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó una propuesta presentada por Irán para alcanzar un alto al fuego y reabrir el estrecho de Ormuz, mientras analiza la posibilidad de reanudar los bombardeos contra territorio iraní después de las elecciones legislativas estadounidenses del próximo 3 de noviembre.
De acuerdo con funcionarios estadounidenses citados por The Wall Street Journal, Teherán planteó una tregua de siete días que permitiría avanzar hacia la reapertura del estratégico paso marítimo. La propuesta fue transmitida a Washington mediante intermediarios y contemplaba también retomar las negociaciones relacionadas con el programa nuclear iraní.
Sin embargo, Trump mantiene dudas sobre la disposición de Irán para cumplir las condiciones exigidas por Washington y habría comunicado a sus asesores que considera probable una nueva campaña de ataques una vez concluidas las elecciones de medio término. Hasta ahora, no se ha anunciado formalmente una decisión sobre cuándo o con qué alcance podrían retomarse las operaciones militares.
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La tensión se incrementó esta semana durante la Asamblea General de Naciones Unidas. Trump pidió aumentar el aislamiento económico de Irán y señaló que espera alcanzar eventualmente un acuerdo, aunque volvió a advertir sobre la posibilidad de recurrir a acciones militares si fracasa la vía diplomática.
Por su parte, autoridades iraníes han mantenido abierta la posibilidad de negociar. El presidente Massoud Pezeshkian incluso manifestó disposición para permitir nuevamente inspecciones del Organismo Internacional de Energía Atómica como parte de eventuales conversaciones. Irán, no obstante, también ha advertido que responderá militarmente en caso de nuevos ataques estadounidenses.
El estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los puntos centrales de las negociaciones debido a su importancia para el transporte internacional de petróleo y gas. Mientras continúan los contactos mediante intermediarios, la posibilidad de una nueva ofensiva estadounidense mantiene elevada la tensión entre Washington y Teherán.
Con Información de The Wall Street Journal
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