La alerta sísmica se activó puntualmente a las 11:00 horas de este miércoles 18 de febrero como parte del primer Simulacro Regional de Sismo 2026 en la Ciudad de México y el Estado de México. El ejercicio se realizó bajo un escenario hipotético de un movimiento telúrico de magnitud 7.2 con epicentro en Pinotepa Nacional, Oaxaca, con el objetivo de fortalecer la preparación de la población y evaluar la capacidad de respuesta de las autoridades.
En cuestión de segundos, las bocinas del Sistema de Alerta Sísmica Mexicano comenzaron a sonar en ambas entidades, mientras que millones de personas recibieron un mensaje en sus teléfonos celulares con el encabezado “Alerta Presidencial”, en el que se aclaraba que se trataba únicamente de un simulacro organizado por el Sistema Nacional de Alertas del Gobierno de México.
El operativo incluyó la movilización coordinada de cuerpos de emergencia, personal de protección civil, autoridades de salud y dependencias gubernamentales. En la Ciudad de México, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, salió del edificio de gobierno tras la activación de la alerta y se trasladó a las instalaciones del C5 para supervisar el desarrollo del ejercicio.
En el Estado de México, autoridades informaron que más de 10 mil altavoces del sistema C5 fueron activados de manera simultánea, además de las alertas emitidas a teléfonos celulares. El gobierno estatal destacó que este tipo de ejercicios permiten revisar protocolos, evaluar la comunicación interinstitucional y promover la autoprotección entre la ciudadanía.
El Sistema de Transporte Colectivo Metro suspendió momentáneamente la circulación de trenes para aplicar sus protocolos de actuación y, minutos después, reanudó el servicio sin reportar incidentes. De manera similar, el Tren Interurbano México–Toluca interrumpió operaciones durante aproximadamente cinco minutos para evacuar estaciones y después retomó actividades con normalidad.
Por primera vez, el Congreso del Estado de México sesionó desde temprano para poder participar en el simulacro, lo que permitió ensayar el desalojo de alrededor de 400 personas, entre legisladores y personal, utilizando todos los accesos del edificio y considerando a quienes presentan problemas de movilidad.
Las autoridades señalaron que este primer simulacro regional del año busca reforzar la cultura de prevención y que los resultados servirán para identificar áreas de mejora en los protocolos de actuación ante sismos u otros fenómenos naturales.
Con información de Milenio
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