La presidenta Claudia Sheinbaum defendió su propuesta de cambiar la denominación del histórico Paso de Cortés, ubicado en Puebla, por “Paso de los Pueblos Indígenas”, luego de que la iniciativa generara críticas.
Durante su conferencia matutina de este lunes, la mandataria explicó que los nombres de calles, monumentos y sitios históricos no son solamente referencias geográficas, sino también una forma de representar aquello que una sociedad decide reconocer.
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Sheinbaum señaló que aprovechó el Día Internacional de los Pueblos Indígenas para plantear el cambio de nombre, pues, según explicó, las comunidades originarias ya utilizaban ese territorio mucho antes de la llegada de Hernán Cortés.
“Antes de Cortés por ahí pasaban los indígenas”, sostuvo la presidenta al defender su propuesta.
La propuesta surgió durante una jornada de reforestación
La iniciativa fue planteada el domingo 9 de agosto, durante la Jornada Nacional de Reforestación 2026 realizada en la región Izta-Popo, en el estado de Puebla.
Desde el Ejido de Santiago Xalitzintla, Sheinbaum destacó la participación de los pueblos indígenas en la conservación de los recursos naturales y recordó que algunas de las zonas mejor preservadas del país se encuentran bajo el cuidado de comunidades originarias.
Fue en ese contexto cuando propuso dejar atrás el nombre de Paso de Cortés y comenzar a llamarlo “Paso de los Pueblos Indígenas”.
La presidenta consideró que el cambio permitiría reconocer la presencia histórica de las comunidades originarias en una zona que existía mucho antes del avance de las tropas españolas hacia Tenochtitlán.
Sheinbaum cuestiona que se mantenga el nombre de Cortés
Durante su explicación, la mandataria también hizo referencia a algunos de los episodios más violentos de la conquista para cuestionar si Hernán Cortés debe continuar siendo la figura asociada con este sitio histórico.
Sheinbaum mencionó la Real Provisión de 1548, expedida durante el reinado de Carlos I de España, y afirmó que el documento registra hechos relacionados con la matanza de Cholula y el sometimiento de población indígena.
Ante estos antecedentes, planteó una pregunta sobre la forma en que México debe abordar actualmente los símbolos relacionados con la conquista.
“¿Eso es lo que vamos a seguir reconociendo?”, cuestionó.
La presidenta sostuvo que modificar nombres de lugares históricos puede formar parte de una revisión sobre los personajes y acontecimientos que se reconocen públicamente.
Un sitio ligado al avance hacia Tenochtitlán
El Paso de Cortés se encuentra entre los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl y es conocido históricamente por ser la ruta que Hernán Cortés y sus tropas utilizaron durante su avance hacia Tenochtitlán.
La zona se convirtió en un punto relevante dentro de la historia de la conquista de México, debido a su ubicación estratégica y al recorrido realizado por los españoles después de la matanza de Cholula, en 1519.
Ahora, la propuesta de Sheinbaum busca que el sitio sea identificado como Paso de los Pueblos Indígenas, poniendo el énfasis en las comunidades que habitaban y transitaban por la región antes de la llegada de los españoles.
La propuesta se suma a otros cambios de memoria histórica
La iniciativa de Sheinbaum forma parte de una serie de acciones y discursos impulsados desde el gobierno mexicano para reivindicar la memoria de los pueblos originarios y replantear algunos símbolos relacionados con la conquista española.
Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador también se promovieron cambios en la manera de referirse a determinados sitios y episodios históricos. En 2023, por ejemplo, el entonces presidente planteó dejar de utilizar la denominación popular “Mar de Cortés” para referirse al Golfo de California.
Anteriormente, cuando Sheinbaum era jefa de Gobierno de la Ciudad de México, impulsó el cambio de nombre de la avenida Puente de Alvarado por Calzada México-Tenochtitlan. También respaldó la denominación de “Noche Victoriosa” para sustituir la referencia a la llamada “Noche Triste”.
Estas decisiones fueron presentadas como parte de una reivindicación de la resistencia indígena frente a la conquista.
La revisión histórica también ha generado tensiones con España
La discusión sobre la conquista ha sido un tema recurrente durante los últimos años en la relación entre México y España.
En 2019, López Obrador solicitó a la Corona española ofrecer disculpas por los abusos cometidos durante la conquista. La petición generó un desencuentro diplomático que se mantuvo durante varios años.
Ya como presidenta, Sheinbaum retomó en distintas ocasiones la discusión sobre la memoria histórica y sostuvo que el 12 de octubre debería ser entendido como una fecha vinculada con la resistencia de los pueblos indígenas, en lugar de centrarse únicamente en la llegada de los españoles.
En febrero de 2025, la presidenta volvió a pedir que España reconociera y se disculpara por las atrocidades cometidas durante la conquista.
Sin embargo, la relación entre ambos países comenzó a mostrar señales de acercamiento. En junio de 2026, Sheinbaum recibió en México al rey Felipe VI, en un encuentro que representó un nuevo paso hacia la normalización de las relaciones bilaterales.
Pese a este acercamiento, la presidenta mantiene su postura de revisar la manera en que la historia de la conquista es representada en espacios públicos y sitios históricos de México. El posible cambio de nombre del Paso de Cortés es ahora uno de los ejemplos más recientes de esta política de reivindicación de la memoria indígena.
Con información de Nación y DW Noticias.
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