El Tramo 5 sur del Tren Maya, que conecta Playa del Carmen con Tulum, volvió al centro de la conversación pública luego de que usuarios en redes sociales difundieran videos e imágenes donde se observan presuntos apuntalamientos en los pilares de la obra.
Las publicaciones encendieron alertas entre activistas y habitantes de Quintana Roo, quienes aseguran que podría tratarse de señales de un hundimiento en la estructura ferroviaria, especialmente por las características del terreno donde fue construida.
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Un terreno que complica todo
La zona donde se ubica este tramo está compuesta por suelo kárstico, un tipo de terreno altamente poroso que se forma a partir de rocas solubles. Este tipo de suelo facilita la creación de cavernas, grutas y ríos subterráneos, conocidos como cenotes.
Especialistas han señalado que estas condiciones hacen que el terreno sea naturalmente inestable, lo que representa un reto importante para cualquier construcción de gran escala.
Gobierno pide revisión técnica
Ante la presión social y la difusión de imágenes, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que solicitó una revisión técnica específica del tramo señalado.
La evaluación estará a cargo de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, bajo la supervisión de su titular, Jesús Esteva, quien analizará la situación en conjunto con la Secretaría de la Defensa Nacional.
De acuerdo con la mandataria, aunque en su momento se garantizó la seguridad estructural del proyecto, se realizará este dictamen para atender directamente las denuncias.
Señalamientos ambientales vuelven al debate
El Tramo 5 sur ha sido uno de los más polémicos del proyecto debido a su impacto ambiental. Activistas han documentado afectaciones al sistema de cuevas y cenotes, provocadas por la perforación del suelo y la instalación de pilotes de gran profundidad.
También se ha señalado que algunos de estos pilotes, al no contar con recubrimientos adecuados, podrían generar contaminación en los cuerpos de agua subterráneos debido a la corrosión del metal.
Estas críticas han llevado a que el proyecto sea calificado como ecocida por el Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza.
Un proyecto que enfrenta retos financieros
Más allá de los cuestionamientos ambientales y estructurales, el Tren Maya también enfrenta un panorama complicado en términos económicos.
Reportes financieros indican que, al cierre de 2025, el proyecto registró pérdidas cercanas a los 9.9 millones de pesos diarios. Aunque los ingresos por venta de boletos han aumentado, todavía no son suficientes para cubrir los costos operativos.
El director del Tren Maya, Óscar David Lozano Águila, ha señalado que uno de los principales retos es atraer a más turistas internacionales, ya que actualmente la mayoría de los usuarios son nacionales.
Con información de El Financiero.
AS.

