La bancarrota de la empresa estadounidense First Brands Group ha generado un fuerte impacto en México, donde al menos 15 maquiladoras de autopartes pertenecientes a nueve filiales enfrentan cierres o riesgo de suspensión, afectando a más de 5 mil trabajadores en ciudades fronterizas como Ciudad Juárez, Matamoros y Mexicali, según autoridades locales.
Ante la falta de información clara sobre el futuro de las plantas, trabajadores han realizado paros y manifestaciones para exigir el pago de salarios, liquidaciones, prestaciones y fondos de ahorro. Una revisión del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral reveló que en 14 de estas fábricas no existe contrato colectivo de trabajo registrado. La única excepción es Tridonex-Cardone, en Matamoros, donde el contrato está en manos del Sindicato Nacional Independiente Movimiento 20/32.
Frente al escenario de incertidumbre, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social informó que el gobierno federal activó un mecanismo de acompañamiento para proteger los derechos laborales, en coordinación con la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo, el CFCRL y autoridades estatales. Las acciones incluyen asesoría jurídica gratuita y procesos de conciliación para garantizar el pago de salarios, indemnizaciones y seguridad social.
En Matamoros, alrededor de mil 400 trabajadores de Tridonex quedaron sin empleo desde esta semana. En Ciudad Juárez, al menos cinco maquiladoras ligadas al corporativo ya cerraron operaciones, entre ellas Hopkins, Centric Parts, JCC Planta 3, una planta de Brake Parts Inc y JST Stop Tech. Otras dos fábricas, Subensambles Internacionales y Brake Parts planta JPP, que emplean a más de 2 mil personas, permanecen operando pero con riesgo de cierre.
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En Chihuahua, las empresas que ya bajaron cortina fueron notificadas por el Centro de Conciliación Laboral del estado y deberán presentar una propuesta de indemnización antes del 4 de febrero; de no hacerlo, se procederá con demandas colectivas. En algunos casos, sindicatos han tomado instalaciones para resguardar bienes y evitar que las empresas abandonen el país sin cumplir con sus obligaciones laborales.
En Mexicali, unos 400 trabajadores de la planta Autolite también han expresado su inconformidad por las afectaciones económicas tras la quiebra del grupo, que desde septiembre de 2025 se acogió al capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos. Reportes de medios internacionales señalan que la crisis se originó por una mala gestión financiera de la empresa.
Durante esta semana, directivos y supervisores de varias filiales recibieron notificación de la bancarrota vía correo electrónico, donde se informó del cierre de algunas operaciones en América del Norte, mientras otras unidades continúan funcionando en busca de nuevos propietarios.
Autoridades laborales en Tamaulipas indicaron que, aunque no hay confirmación oficial del cierre de otras plantas del grupo, ya se brinda asesoría preventiva a miles de trabajadores ante la posibilidad de nuevas suspensiones.
Con Información de La Jornada
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