César Alejandro «N», alias “El Bótox”, presunto líder de la célula criminal «Los Blancos de Troya», fue vinculado a proceso ayer por delincuencia organizada, delitos contra la salud y portación de armas de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas. El individuo es señalado como el autor material e intelectual del asesinato de Bernardo Bravo, dirigente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán.
Tras la audiencia virtual, ya que «El Bótox» se encontraba en las instalaciones de la Fiscalía Especializada en Materia en Delincuencia Organizada (FEMDO) en la Ciudad de México (CdMx), se determinó su traslado al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) Número 1, el penal federal de máxima seguridad del Altiplano, ubicado en el Estado de México (Edomex).
Durante su comparecencia, César Alejandro «N» admitió liderar a «Los Blancos de Troya» y reconoció su responsabilidad en la extorsión que se ejerce contra el sector limonero en Michoacán.
La autoridad judicial fijó un plazo de seis meses para la investigación complementaria. También fueron vinculadas a proceso otras dos personas, identificadas como su presunto brazo derecho y su guardaespaldas.
¿Quién es «El Bótox»?
De acuerdo con autoridades estatales y federales, «El Bótox» es identificado como presunto líder de «Los Blancos de Troya», brazo armado del grupo delictivo «Los Viagras», organización que mantiene una alianza con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En su contra pesan al menos siete órdenes de aprehensión: cuatro por extorsión agravada, dos por homicidio y una por tentativa de homicidio.
Su captura ocurrió el pasado 22 de enero, tras un operativo conjunto en el que participaron elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), de la Secretaría de Marina (Semar), de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán y autoridades de la entidad.
El Fiscal General de Michoacán, Carlos Torres Piña, informó que César Alejandro «N» sería el autor material e intelectual del asesinato de Bernardo Bravo, dirigente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, por lo que ya existía una orden de aprehensión en su contra, la cual fue cumplimentada.
Con información de SinEmbargo
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