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DEL BESO INCÓMODO AL ABRAZO CÁLIDO: EL NUEVO RÉGIMEN MEXICANO

DEL BESO INCÓMODO AL ABRAZO CÁLIDO: EL NUEVO RÉGIMEN MEXICANO

 

Este primero de septiembre fue histórico: el inicio de sesiones del Congreso, la entrega del Primer Informe de Gobierno de la primera mujer presidenta de la nación y la toma de protesta e instalación de la nueva conformación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; con ello no solo cambió el modelo de justicia en México, sino también, por primera vez en décadas, cambió el régimen político.

Comúnmente se suele hablar de un cambio de régimen con la transición presidencial y sobre todo cuando se pasa la presidencia de un partido a otro, sin embargo, la política debe ser analizada con un poco más de finura que eso. 

Norberto Bobbio define el régimen político como el conjunto de normas escritas que determinan el cómo se gobierna, cómo se eligen a las personas gobernantes y cuáles son los límites teóricos del poder y de la responsabilidad de las personas funcionarias. Por eso, aunque cada seis o tres años tengamos conformaciones distintas de las dos cámaras federales y partidos diferentes en la presidencia de la república, las reglas para elegirles y para definir sus derechos y obligaciones no varían significativamente, por eso no se puede decir que con ello cambia el régimen político.

El 15 de septiembre de 2024, con la publicación de la reforma constitucional en materia de poder judicial, por primera vez en muchos años cambió el régimen político nacional. Si cambió para bien o para mal, es una duda que aún no se puede contestar. Lo que sí queda claro es que el suceso de elegir por voto universal y secreto a personas juezas, magistradas y ministras crea una nueva forma de ascender a los importantes cargos de uno de los tres poderes de la unión.

Cambiar el cómo es un punto clave para decir que, por primera vez en décadas se transformó el régimen político nacional, pero es que no solo la manera de aspirar a los puestos es diferente, la creación y conformación del nuevo Tribunal de Disciplina Judicial y del Comité de Administración del Poder Judicial hacen que la conducta y los límites del poder de las personas juzgadoras sea totalmente distinto.

Como mencioné, no podemos emitir un juicio al nuevo poder judicial, pues apenas hace unos días eran personas juzgadoras electas. Lo que sí podemos, es supervisar detalladamente el comportamiento de su trabajo, la cercanía política que tienen con los otros dos poderes y las facultades a las que renuncian o que adquieren en este nuevo periodo. 

Para dar un ejemplo, la Secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez tuvo un día muy apretado este lunes primero de septiembre, pues inició en Palacio Nacional escuchando el mensaje con motivo del informe de la Presidenta, para luego ir a dejar el auténtico Informe del primer año al Congreso de la Unión, como lo marca la ley; culminando en el Senado de la República como representante del ejecutivo en la toma de protesta de las y los señores ministros, trasladándose con ellos a Pino Suárez #2 para la ceremonia de apertura de la Nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación (NSCJN).

Esta cercanía entre la representante del ejecutivo, las cámaras de diputados y senadores y la nueva integración de la Corte, refleja un paradigma totalmente distinto al que se vivió apenas hace unos meses en la toma de protesta de la Presidenta Sheinbaum. En aquel acto republicano, la Ministra Presidenta, Norma Piña, desencajó por completo con sus homólogos en los dos poderes. Le dio un beso incómodo a la presidenta electa y no volvió a “encontrarla” públicamente el resto de su mandato. 

Qué gran diferencia fue ver el abrazo y la cercanía que hubo con el Ministro Presidente, Hugo Aguilar. ¡Qué ambiente tan cálido, tan de familia, se vivió al interior de la Corte previo, durante y después de la sesión! La mayoría de las personas asistentes fueron morenistas, y las funcionarias del poder judicial, de organismos autónomos como el INE o inclusive gobernadoras de oposición no tuvieron más opción que acogerse a la alegría que reinaba entre las compañeras y compañeros de partido por la culminación de la reforma del Presidente Andrés Manuel. 

Pero no solo entre los tres poderes la relación fue diferente, pues dentro del Poder Judicial se sabía bien que la Sala Superior del Tribunal Electoral (TEPJF) no coexistía de la mejor manera con la SCJN. Pero esa noche, las y los ministros fueron como hermanos de la Magistrada Presidenta, Mónica Soto, de los dos magistrados “Felipe´s” (Felipe de la Mata y Felipe Fuentes) y de los nuevos dos elementos que se eligieron en junio pasado y que también tomaron protesta esa noche en el Senado. 

La teoría es clara: en México hoy no solo es diferente la manera en como se puede llegar a ser una persona juzgadora, no solo es el hecho de que la ciudadanía tiene por primera vez, injerencia directa en la elección de sus personas juzgadoras, sino que además, las normas que definían el comportamiento de las y los juzgadores les obligarán a pensar dos veces una sentencia, pues toda cosa juzgada puede llegar al Tribunal de Disciplina Judicial, quien puede amonestar, apercibir, suspender y hasta correr a juzgadoras que contravengan el mandato constitucional, que ahora se puede interpretar tal cual el lema del Partido del Trabajo “todo el poder al pueblo”. 

Por sus juicios les conoceréis, por el momento, sin calificar a favor o en contra, queda la sentencia y el parteaguas de que, por primera vez en mucho tiempo, podemos asegurar que la reforma judicial nos trajo un nuevo régimen.

 

Javier Esperanza

 

 

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