Lo que parecía una tarde rutinaria en Manhattan terminó en tragedia. Un tiroteo masivo dentro de un edificio de oficinas en Park Avenue, donde se ubican las oficinas centrales de la NFL, dejó cinco personas muertas y un herido grave. El atacante, que se quitó la vida tras el ataque, fue identificado como Shane Tamura, un residente de Las Vegas con antecedentes de salud mental.
El incidente ocurrió alrededor de las 18:30 horas del lunes 28 de julio, en un rascacielos que alberga oficinas de empresas de alto perfil, entre ellas Blackstone, el consulado de Irlanda y la sede de la Liga Nacional de Futbol Americano. La comunidad deportiva y los trabajadores del sector han quedado profundamente conmocionados.
Según las autoridades, Tamura llegó en un vehículo BMW, ingresó al edificio con un rifle tipo M4 y comenzó a disparar. La primera víctima fue Didarul Islam, un oficial de policía fuera de servicio que trabajaba en una asignación privada. El tirador también disparó contra una mujer que intentó huir, un guardia de seguridad y otro civil en el vestíbulo. Luego subió al piso 33, donde mató a otra persona antes de suicidarse.
En su vehículo, la policía halló más armas, munición y cargadores adicionales. Las autoridades evacuaron el edificio por completo, incluida la sede de la NFL. Imágenes mostraron a empleados saliendo con las manos en alto y expresiones de pánico. Testigos relataron haber tenido que esconderse tras muebles hasta que fueron rescatados por la policía.
La víctima más destacada, el oficial Didarul Islam, tenía 36 años, dos hijos pequeños y su esposa está embarazada. Trabajaba para el NYPD desde hacía más de tres años. Fue recordado por sus compañeros como un héroe.
Aunque no se ha confirmado que la NFL fuera un blanco específico, el hecho ha encendido las alertas en organizaciones deportivas y corporativas. Las autoridades reforzaron los protocolos de seguridad en el edificio y en otras sedes de alto perfil de la ciudad.
Con información de Diario de las Américas
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