Cabe destacar que en 2022, año en que se realizó la última prueba, los resultados de México en las áreas de ciencias, matemáticas y lectura fueron inferiores a los obtenidos en 2018, cuando el país se ubicó en el puesto 39, y de ahí descendió al lugar 51, dijo la confederación.

La prueba PISA de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) es un referente mundial para evaluar la preparación de los estudiantes con el fin de enfrentar los desafíos del mundo actual y proporcionar datos útiles y comparativos entre países, destacó Coparmex.

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Para estas fechas, México ya debería haber entregado a la OCDE la documentación correspondiente para participar en la prueba, además de la aportación económica que equivale a poco más de 3 millones 800 mil pesos, destacó Coparmex.

México invierte sólo 4.6% de su PIB en educación, comparado con 5.3% promedio de los países de la OCDE, y gasta apenas 3 mil 239 dólares al año, mucho menos por estudiante que el promedio, que es de 12 mil 647 dólares”, dijo el organismo empresarial

“Desde Coparmex demandamos a las autoridades que no se retiren de la prueba PISA, pues esto significaría un retroceso en la evaluación de la educación y un contrasentido a lo que están haciendo otros países, incluidos varios de América Latina que se están sumando”, subrayó la Confederación.

“Además, pedimos que se implementen políticas más sólidas que garanticen acabar con el rezago educativo que dejó la pandemia, así como elevar el presupuesto en educación”.

Sólo con mediciones objetivas y sumamente relevantes como la prueba PISA se podrá conocer si México está avanzando en el camino correcto bajo estándares comparativos internacionales, señaló la Coparmex.

Con información de El Universal

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