Jimmy Kimmel, presentador de Jimmy Kimmel Live! desde 2003, fue retirado del aire de manera indefinida por ABC, propiedad de Disney, tras comentarios realizados sobre el asesinato del activista conservador Charlie Kirk. Durante su monólogo, Kimmel señaló que algunos seguidores del presidente Donald Trump intentaban sacar provecho político del suceso y criticó la reacción del mandatario ante la noticia.
La suspensión del programa se produjo pocas horas después de que Brendan Carr, presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), declarara que los comentarios de Kimmel mostraban una «conducta inapropiada» y sugirió que las cadenas debían actuar en consecuencia. Nexstar Media, una de las principales propietarias de estaciones televisivas en Estados Unidos, anunció que no emitiría el programa, argumentando que los comentarios del presentador eran ofensivos e insensibles en un momento crítico del discurso político.
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El presidente Trump celebró la suspensión en su red social Truth Social, criticando tanto el talento de Kimmel como la audiencia de su programa. La medida generó reacciones en la política y la industria del entretenimiento estadounidense. Legisladores como Robert García y Hakeem Jeffries denunciaron la acción como un posible ataque a la libertad de expresión, mientras que el expresidente Barack Obama afirmó que se trata de coerción gubernamental que amenaza los derechos protegidos por la Primera Enmienda. Otros políticos, como Gavin Newsom, J.B. Pritzker y Brad Sherman, también expresaron preocupación por el impacto en la libertad de expresión.
Este suceso ocurre poco después de la cancelación de The Late Show With Stephen Colbert por CBS, anunciada tras la fusión de Paramount con Skydance. George Cheeks, presidente de medios de CBS, explicó que la decisión se debía a desafíos financieros: la caída del mercado publicitario, contratos pendientes de renovación y la negativa de Taylor Tomlinson de retomar la franja horaria anteriormente ocupada por The Late Late Show. La cancelación se produjo apenas dos días después de que Colbert criticara públicamente a Paramount por el pago de 16 millones de dólares a Trump para resolver una demanda relacionada con una entrevista de 60 Minutes a Kamala Harris, calificando la transacción como un “gran soborno” para aprobar la fusión de 8,4 mil millones de dólares.
Colbert continuará al aire cuatro noches por semana hasta abril de 2026, mientras se mantiene la especulación de que tanto su cancelación como la de Kimmel podrían estar relacionadas con la postura crítica de ambos presentadores hacia Trump, aunque las cadenas sostienen que las decisiones fueron de carácter económico.
Jimmy Kimmel ha sido maestro de ceremonia de los Oscar en cuatro ocasiones y ha ganado reconocimiento por su humor satírico y entrevistas con personalidades de la industria del entretenimiento. Su programa ha enfrentado disminución de audiencia en los últimos años, con un promedio de 1,57 millones de espectadores por episodio durante la última temporada. Su contrato con ABC vence en menos de un año, generando dudas sobre su continuidad en el canal.
La suspensión de Kimmel refleja la complejidad del panorama de los programas nocturnos en Estados Unidos, donde decisiones económicas, críticas políticas y cambios en la audiencia convergen, afectando tanto a presentadores consolidados como a nuevos proyectos de televisión.
Con información de espinof
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