La implementación de pausas de hidratación durante los partidos de la Copa Mundial 2026 se ha convertido en uno de los temas más discutidos del torneo. Lo que inicialmente fue presentado como una medida para proteger la salud de los futbolistas ante las altas temperaturas ahora enfrenta críticas de jugadores, entrenadores y aficionados, quienes cuestionan su impacto en el desarrollo de los encuentros.
La nueva disposición contempla interrupciones de tres minutos en cada tiempo, modificando significativamente la dinámica habitual de los partidos y abriendo un debate sobre si estas pausas responden únicamente a criterios deportivos y de bienestar o si también benefician a las cadenas de televisión.
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Una medida que cambió la estructura tradicional del juego
La FIFA decidió incorporar las pausas de hidratación tras las experiencias registradas durante el Mundial de Clubes de 2025 en Estados Unidos, donde varias sedes enfrentaron temperaturas extremas que superaron los 38 grados Celsius.
Con esta modificación, los encuentros ya no cuentan únicamente con el descanso tradicional de 15 minutos entre ambos tiempos, sino que se agregan interrupciones adicionales que dividen el juego en segmentos más cortos.
La medida se aplica en todos los partidos del torneo, independientemente de las condiciones climáticas registradas en cada sede.
Futbolistas y entrenadores cuestionan la nueva regla
Uno de los críticos más visibles ha sido el capitán de la selección de Países Bajos, Virgil van Dijk, quien consideró que las pausas pueden ser útiles en escenarios de calor extremo, pero señaló que deberían evaluarse según las condiciones particulares de cada partido.
Además, mostró su inconformidad con la transmisión de anuncios publicitarios durante esos momentos, al considerar que afecta la experiencia de los aficionados que siguen los encuentros por televisión.
En la misma línea, el entrenador de la selección masculina de Estados Unidos, Mauricio Pochettino, afirmó que las pausas solo tienen sentido cuando existen temperaturas realmente extremas y calificó de innecesaria su aplicación en condiciones normales.
Por su parte, Emma Hayes, entrenadora de la selección femenina estadounidense, reconoció que estas interrupciones pueden cambiar el rumbo de los partidos al ofrecer tiempo adicional para reorganizar estrategias. Incluso las definió como «pausas de impulso», ya que permiten a los equipos corregir errores o recuperar el control cuando están siendo superados por el rival.
La publicidad entra al terreno de juego
Uno de los puntos más polémicos gira en torno a la publicidad que se transmite durante las pausas.
La cadena estadounidense Fox, encargada de parte de la cobertura del Mundial, ha aprovechado estos espacios para emitir anuncios comerciales. De hecho, durante el partido inaugural se registró un bloque publicitario que superó por varios segundos el tiempo previsto para la pausa de hidratación.
Aunque la situación generó comentarios entre aficionados y analistas, la FIFA decidió no imponer sanciones por la situación.
En redes sociales, numerosos seguidores del fútbol han expresado su preocupación por la posibilidad de que estas interrupciones terminen convirtiéndose en una herramienta para incrementar los ingresos publicitarios durante los encuentros.
También hay quienes respaldan la medida
No todas las opiniones han sido negativas. El seleccionador de Alemania, Julian Nagelsmann, destacó que las pausas le permitieron reforzar ajustes tácticos durante un partido ante Curazao, facilitando la comunicación con sus jugadores en momentos clave del encuentro.
Asimismo, el exfutbolista estadounidense y actual analista Alexi Lalas defendió la iniciativa al considerar que representa una adaptación natural del deporte a nuevas circunstancias.
Según su visión, las pausas modifican la manera en que se juega y se consume el fútbol, pero terminan beneficiando tanto a los futbolistas como a los patrocinadores y cadenas de televisión.
Las altas temperaturas impulsaron el cambio
La discusión no puede separarse del contexto climático que enfrentan varias sedes del torneo.
Durante el Mundial de Clubes de 2025, algunos jugadores reportaron condiciones físicas complicadas debido al calor extremo. Uno de ellos fue Marcos Llorente, del Atlético de Madrid, quien relató molestias físicas derivadas de las elevadas temperaturas registradas durante los encuentros.
Aunque en la Copa Mundial 2026 las temperaturas han sido menores, varios partidos disputados en estados como Texas, Nueva Jersey y Pensilvania han alcanzado registros cercanos a los 35 grados Celsius.
Por ahora, la FIFA no ha confirmado si las pausas de hidratación permanecerán de forma definitiva en futuras competencias internacionales. Sin embargo, el debate ya está abierto y podría influir en la manera en que se disputen los grandes torneos de fútbol en los próximos años.
Con información de Forbes México.
AS.

