La semana del Super Bowl LX, tradicionalmente dominada por patrocinios, cifras récord y discursos corporativos pulidos, quedó atravesada por un malestar que se propagó con la misma velocidad que los videos en redes sociales. Fanatics, la empresa que controla buena parte del mercado de mercancía oficial de la NFL, ofreció disculpas públicas tras una oleada de quejas por la disponibilidad, el precio y la calidad de las camisetas del Super Bowl que enfrentará el domingo a los Patriots y a los Seahawks.
La compañía reconoció el lunes por la noche, mediante un comunicado difundido en redes sociales, que no logró responder a la demanda generada por dos equipos que rompieron cualquier proyección previa.
Fanatics explicó que el choque entre Patriots y Seahawks generó “desafíos sin precedentes” debido a un aumento masivo en la demanda. Ambos equipos se quedaron fuera de los playoffs la temporada pasada y, contra cualquier pronóstico, avanzaron hasta el Super Bowl LX, un escenario que la propia empresa calificó como “increíblemente raro”.
De acuerdo la compañía, esa combinación llevó a que las dos bases de aficionados compraran casi un 400 por ciento más de camisetas desde el Día de Acción de Gracias, en comparación con el mismo periodo del año anterior.
«Aunque pedimos muchas más camisetas para estos equipos que nunca, nos ha costado satisfacer la abrumadora demanda de mantener en stock las camisetas con los colores del equipo, algo que sabemos que es su expectativa”, indicó Fanatics. La empresa aseguró que está recibiendo nuevo inventario a diario y que, mientras tanto, ofrece “opciones alternativas” a los consumidores.
En redes sociales circularon imágenes de camisetas de Patriots y Seahawks en colores ajenos a la identidad tradicional de cada franquicia, con el parche del Super Bowl LX, vendidas a un precio de 160 dólares. Fanatics defendió esos productos al asegurar que son idénticos a la réplica estándar de la camiseta “Game” de Nike, uno de los artículos mejor calificados por los consumidores y cuya plantilla base no ha cambiado desde que Nike asumió la producción de uniformes de la NFL en 2012.
Con información de Excélsior
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