Después de más de cuatro décadas de operación ininterrumpida, el Sistema Cutzamala inició una etapa de renovación profunda que se extenderá hasta 2028, con el objetivo de prolongar su vida útil al menos 20 años más y garantizar el suministro de agua a cerca de cinco millones de habitantes del Valle de México.
El proyecto contempla una inversión total de 683 millones de pesos y se centra en la modernización de los equipos de bombeo, considerados el “corazón” del sistema, así como del sistema de control y monitoreo, conocido como su “cerebro”.
Diagnóstico tras 40 años de operación
De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), un diagnóstico técnico reveló que varios componentes clave del sistema presentaban un desgaste significativo. Aunque la vida útil promedio de estos equipos suele ser de entre 15 y 20 años, el Sistema Cutzamala ha logrado mantenerse en funcionamiento continuo por más de 40.
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Citlalli Peraza, directora general del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México, explicó que esta longevidad es resultado de la calidad de la ingeniería, pero también de la necesidad urgente de intervenir antes de que ocurran fallas mayores.
Renovación del sistema de bombeo
De los 35 equipos de bombeo que integran el sistema, nueve fueron identificados con el mayor nivel de desgaste. Durante 2025 se destinaron 447 millones de pesos para la renovación de 10 válvulas esféricas, siete rotores y cuatro equipos de bombeo.
Estos equipos, con capacidad de hasta mil 700 litros por segundo, son fabricados a la medida debido a sus grandes dimensiones. Las válvulas, producidas en Asia, comenzaron a desarrollarse desde el año pasado y se espera que estén listas en un plazo aproximado de 24 meses.
La estrategia de Conagua busca reemplazar estos componentes sin interrumpir la operación del sistema, con el fin de evitar afectaciones en el suministro de agua a la población.
Modernizan el centro de control
Además del sistema de bombeo, también comenzó la actualización del Sistema de Control Supervisorio, desde donde se gestionan el encendido de motores y el suministro de energía eléctrica proporcionado por la Comisión Federal de Electricidad, a través de una red de 75 kilómetros de fibra óptica.
El equipo de cómputo utilizado en este centro data del año 2000, por lo que ya resultaba obsoleto. Por ello, se inició la transición al sistema Scada, una plataforma tecnológica que permite supervisar y controlar procesos en tiempo real, tanto de forma local como remota.
Esta modernización comenzó en 2025 con una inversión de 157 millones de pesos y actualmente presenta un avance del 20 por ciento. Se prevé que quede completamente concluida en el transcurso de este año.
Preparación ante emergencias
La migración al sistema Scada permitirá operar equipos de bombeo a distancia y mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia, como fallas eléctricas o fenómenos naturales.
Cada equipo cuenta con procesadores lógicos programables que permiten ejecutar acciones automáticas según las señales detectadas. Esto incluye sistemas de protección diseñados para aislar descargas eléctricas y evitar daños mayores a la infraestructura.
Autoridades destacaron que estas acciones buscan anticiparse a posibles fallas, reforzar la seguridad operativa y asegurar la continuidad del servicio de agua para millones de personas en la región.
Con información de Milenio.
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