El Instituto de Vivienda de la Ciudad de México (INVI) decidió cambiar su estrategia para los departamentos construidos tras los sismos de 2017, ya que de casi 700 unidades edificadas apenas 28 fueron vendidas o apartadas. Ante ese bajo interés, el gobierno capitalino optó por ofrecer estos departamentos bajo un esquema de renta asequible.
El programa de alquiler se impulsará como alternativa frente al modelo de comercialización original. Se espera que los precios sean accesibles y dirigidos a quienes no tuvieron opción de adquirirlos, con el objetivo de que los inmuebles no permanezcan vacíos.
Aunque aún no se ha abierto formalmente el registro para quienes deseen acceder a estos departamentos en renta, el INVI ya trabaja en los lineamientos y reglas de operación. Hasta ahora, se han mencionado esquemas de renta congelada y opciones de compra en el largo plazo como parte de la política habitacional.
Con esta medida, el gobierno local busca reactivar las unidades que no se vendieron y dar respuesta a la demanda residencial en la capital, promover el derecho a la vivienda y evitar que esos desarrollos queden como proyectos abandonados.
Con información de Reforma.
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