Ismael “El Mayo” Zambada, considerado el líder histórico del Cártel de Sinaloa, se declaró culpable de dos cargos por narcotráfico ante la Corte del Distrito Este de Brooklyn, en Nueva York. Con esta decisión, el capo evitó un juicio y aceptó el pago de una multa de 15 mil millones de dólares, monto que podría ser cubierto en efectivo o mediante la confiscación de bienes y propiedades.
Durante la audiencia, presidida por el juez Bryan Cogan y con la presencia de más de 30 agentes de la DEA, Zambada admitió haber dirigido durante décadas una red criminal internacional dedicada al trasiego de cocaína y mariguana hacia Estados Unidos. Reconoció haber iniciado en el narcotráfico en 1979 y que, en los años siguientes, ordenó operaciones de tráfico de droga y actos violentos contra grupos rivales, lo que derivó en numerosas muertes, incluidas de civiles inocentes.
El capo sinaloense también aceptó que, como parte de sus operaciones, corrompió a policías, militares y políticos mexicanos para asegurar el funcionamiento de la organización criminal. “Ordené a los pistoleros que mataran a otras personas para beneficiar nuestra red criminal. Hubo muchos muertos, también inocentes”, declaró. Zambada pidió perdón a quienes resultaron afectados por sus acciones.
La audiencia se prolongó por 45 minutos, en los que el juez le recordó al acusado que al declararse culpable renunciaba a sus derechos procesales, incluida la posibilidad de apelar la sentencia. Zambada, ataviado con uniforme azul de reo y una camisola naranja, respondió tranquilamente a cada pregunta del magistrado y repitió dos veces la palabra “culpable” ante los cargos que se le imputaban.
De acuerdo con lo establecido, será el próximo 13 de enero de 2026 cuando Cogan dicte la sentencia definitiva. Sin embargo, el acuerdo con el Departamento de Justicia contempla la posibilidad de que Zambada coopere como testigo protegido, lo que podría reducir su condena a un rango de cinco a 10 años de prisión en lugar de cadena perpetua.
Las revelaciones del capo han reavivado el debate político en México. Gerardo Fernández Noroña, presidente de la Mesa Directiva del Senado, afirmó que las acusaciones de sobornos a autoridades mexicanas deben probarse con evidencia y señaló que históricamente se ha utilizado el narcotráfico como herramienta para atacar gobiernos desde la oposición. Recordó que ni Claudia Sheinbaum ni Morena han tenido vínculos con el crimen organizado y que estas narrativas buscan justificar posibles intervenciones extranjeras.
Con información de Proceso
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