El peso mexicano cerró la jornada del viernes 5 de julio con una caída del 0.36 %, cotizando en aproximadamente 18.66 unidades por dólar, en medio de una creciente preocupación por el rumbo de la política comercial estadounidense. La caída se produce luego de que se intensificaran los rumores sobre la posibilidad de que el gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, reintroduzca aranceles o renegocie las condiciones del comercio con México, una medida que podría anunciarse después del 9 de julio, cuando vence una moratoria temporal.
Los mercados reaccionaron de inmediato ante las señales de posible imposición de gravámenes, ya que Trump ha reiterado su intención de aplicar impuestos a países con los que Estados Unidos mantiene déficits comerciales importantes, lo que incluye a México. Aunque no se ha emitido un anuncio oficial, el contexto político electoral en EE.UU. ha hecho que los inversionistas se mantengan cautelosos, y el tipo de cambio ha comenzado a reflejar ese nerviosismo.
De acuerdo con una encuesta de Reuters entre 22 analistas financieros, se espera que el peso, pese a haber registrado un desempeño positivo en la primera mitad del año con una apreciación de más del 13 %, inicie una etapa de debilitamiento paulatino. El consenso apunta a una cotización de 19.80 pesos por dólar en los próximos 12 meses, en parte por el impacto que podrían tener estos ajustes arancelarios en sectores clave como el automotriz, el agroalimentario y el manufacturero.
A este panorama externo se suma el descenso en los indicadores de confianza del consumidor mexicano, así como señales mixtas sobre el crecimiento económico nacional. Si bien el T-MEC —el tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá— ofrece cierto blindaje institucional, los analistas advierten que una escalada en las tensiones comerciales podría llevar a una mayor volatilidad cambiaria y presión inflacionaria.
A nivel local, la Secretaría de Hacienda ha evitado hacer comentarios directos, pero desde Banxico se han hecho llamados a “mantener una postura monetaria prudente” en medio de este entorno. Por su parte, el presidente López Obrador reiteró en conferencia que “México tiene bases macroeconómicas sólidas”, aunque no descartó una respuesta diplomática en caso de que se anuncien medidas comerciales unilaterales por parte de EE.UU.
Los mercados estarán atentos la próxima semana a nuevos mensajes desde Washington, así como a la evolución de las negociaciones internas en EE.UU. sobre sus relaciones comerciales. Cualquier señal negativa podría acelerar la salida de capitales de corto plazo y presionar al peso por encima de la barrera de los 19 pesos por dólar.
Con información de El Financiero.
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