La historia de las mujeres

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5 de vida Plumas Invitadas Adriana García La Historia de las Mujeres El Tecolote Diario

Todos los días leo las cosas terribles que suceden en nuestro país, más recientemente la ola de crímenes en contra de las mujeres y y no puedo evitar tener sentimientos de horror, impotencia, miedo.

He tratado de comprender de dónde es que los hombres creen que merecemos esos tratos que nos han dado sobre todo recientemente en este país.

¿En qué momento las mujeres pasamos a segundo o tercer plano en la historia de la humanidad? ¿En qué momento se decidió que no valíamos lo mismo que los hombres, que no teníamos los mismos derechos, la misma voz, los mismos sentimientos?

A lo largo de la historia, el papel de la mujer sin duda ha sido un papel de lucha constante, pero también uno de ausencia en temas como la ciencia, la cultura, las artes. Hemos sufrido entre otras cosas, invisibilidad histórica, no tenemos idea de la cantidad de mujeres que contribuyeron en la construcción de una sociedad más justa y equitativa; luchando en contra de un sinfín de barreras ideológicas; siendo discriminadas con base solamente en el género.

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El hecho de que hoy en día “disfrutemos” de ciertos derechos se debe a que millones de mujeres a través del tiempo han trabajado de manera incansable para conseguirlos. De cuántas mujeres nos hemos enterado que han tenido que abrirse camino en un mundo de hombres, en cuántas industrias las mujeres no son consideradas para ganar el mismo salario que ganan los hombres.

Desde la época de la prehistoria, las mujeres llevaron a cabo un papel distinto al de los hombres; mientras ellos se dedicaban a la caza, las mujeres recogían productos vegetales, de hecho, se piensa que las primeras agricultoras fueron mujeres.

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Al avance de la historia, en algunas culturas, la mujer comenzó a ser considerada como un varón incompleto, frágil, que requería de cuidados y enseñanzas. Comenzaron a arreglar matrimonios y la mujer pasaba de ser propiedad de su padre a ser de su marido; sólo dedicándose al hogar y a la crianza de los hijos.

Realmente hasta el siglo XX y a consecuencia de la primera y segunda guerra mundial es que la mujer comenzó a cobrar relevancia en el mundo laboral. Mientras los hombres eran llamados a la guerra, las mujeres tuvieron que tomar sus lugares en la industria y poder salvar así la producción de bienes y servicios.

Aún así, hoy en día, culturas como la japonesa, promueven que el papel de la mujer sea únicamente el de ser ama de casa y madre; el mundo laboral cuenta únicamente con 10% de mujeres en puestos directivos y las mujeres no tienen grandes libertades en comparación con los hombres.

Si apelamos a los acontecimientos históricos, podemos darnos cuenta de que el papel de la mujer ha sido degradado, disminuido, incluso en muchas ocasiones, ni siquiera considerada como ser humano, sino como un ser incompleto e incapaz.

¿Será que los hombres se sienten amenazados por las capacidades de las mujeres? ¿Será que les suponemos un peligro cuando de dominación se trata? No lo sé, lo que si entiendo es que hoy en el año 2020 seguimos sufriendo de discriminaciones, vejaciones, y hoy, como nunca antes, de inconcebibles actos de violencia.

Yo pensaría que el sólo hecho de que cada uno de nosotros nació de una mujer, sería motivo suficiente para que nuestro género fuera amado, respetado, cuidado. Sin embargo, hoy, en nuestro país, somos violadas, asesinadas, torturadas, no importa si las razones vienen de los celos de una pareja o de un grupo de criminales que roba órganos vitales o de organizaciones de trata de blancas, hay tantas razones por las cuales las mujeres seguimos sufriendo maltrato en todos los sentidos que ya no sabemos ni por dónde empezar.

Y me parece vital comenzar por la casa en la que vivimos, cuando una mujer crece en un hogar en donde se ha normalizado la violencia, va a ser muy difícil que sea capaz de retirarse y denunciar actos de violencia o abuso en su contra.

¿Qué estamos enseñando a nuestros hijos cada día? ¿A respetar, cuidar, valorar y pelear por los derechos de las mujeres? O a que las mujeres en realidad son seres inferiores que no merecen ninguna consideración. ¿Somos emocionalmente responsables con nuestros hijos? ¿Les estamos dando el mejor ejemplo posible para que aprendan amor, confianza y valía? O simplemente no nos damos ni el tiempo de reflexionarlo y hablarlo abiertamente.

El fenómeno de la violencia empieza y termina en casa, enseña a tus hijos el valor de amar y respetar a las mujeres y a tus hijas, a que la autoconfianza y valía vienen de ella, de su amor propio, de quién es ella y no de lo que un hombre opina de ella.

 

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