El Clásico Nacional

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Plumas Invitadas Desde la Tribuna América vs Chivas Apertura 2019 3 El Tecolote Diario.

No hay lugar en el mundo en que un hombre pueda sentirse más contento que en un estadio de fútbol. – Albert Camus

El futbol es de esas cosas rara que pueden generar sentimientos inexplicables y levantar pasiones extremas, mismas que a veces se convierten en locura, y no hay partido que produzca tales cosas como un clásico.

Ejemplos hay muchos en el mundo; el glamour del Real Madrid vs Barcelona en España, su liga plagada de estrellas y hace algunos años el plus que era ver a Cristiano contra Messi. La pasión desbordada y a veces violenta que genera el River Plate vs Boca Jrs. en Argentina y ese partido que se pelea a casi muerte literalmente hablando y no se puede perder. La fuerza y el poderío de un Bayern Múnich vs Borussia Dortmund en Alemania donde la supremacía está en juego o el Inter de Milán vs el A.C. Milán en Italia y su futbol ríspido que hace que los jugadores se conviertan en auténticos gladiadores, entre otros clásicos que convierten la rivalidad en guerras deportivas y le dan un toque diferente a cada temporada.

No sé si al nivel de los clásicos ya mencionados, pero en México tenemos también nuestro juego importante, ese partido que se llena de frases como; “Clásicos son clásicos” “Los clásicos son partidos aparte” “La semana del clásico es una semana distinta” “Desde chico te enseñan que este es un partido que no se puede perder” y sí, suelen ser monótonas y repetitivas, pero tal vez no entiendes del todo lo que significan hasta que vives un poquito más de cerca un juego como el del sábado pasado. Y es que para este Clásico de Clásicos DESDE LA TRIBUNA se convirtió en DESDE LA CANCHA para vivir a detalle lo ocurrido en un juego de esta magnitud.

Y es verdad que es distinto, pues aquí cobran relevancia y veracidad todas esas frases que parecen trilladas. Desde que llegas al Estadio Azteca se respira un ambiente diferente, algo así como aquella fiesta que estás esperando desde hace meses o ese estreno de película que pagaste días antes para ver en función de media noche y no puedes contener la emoción, algo así, pero multiplicado por casi 70 mil almas con el corazón a tope y la garganta lista para alentar a su equipo, gente apurándose y subiendo las interminables rampas para llegar a sus lugares, adquirir una chela y disponerse a disfrutar el partido más importante del país.

Como invitado de prensa también es distinto a otras coberturas, desde que llegas al acceso a cancha la gente del staff tiene otro semblante y un poco de nervio diferente, es su fiesta, el partido más esperado y ellos son parte de tal acontecimiento.

Y de repente ahí estás, caminando por el túnel que lleva a la cancha mientras escuchas el estruendo del Coloso de Santa Úrsula, un estruendo incomparable esta vez, pues son 63 mil 908 almas haciendo vibrar uno de los estadios más imponentes del mundo. Es imposible que la piel no se te erice y que no te sientas privilegiado y agradecido de vivir semejante momento, pues dicen por ahí que “no cualquiera”.

Ya con los minutos encima aparecen ambas escuadras, se dice que las dos más grandes de nuestro futbol, la tradición chiva plagada de “puros mexicanos” y la costumbre águila de tener plantillas poderosas con extranjeros que se vuelven históricos, y en esta ocasión América cuenta con dos de las joyas más mediáticas de nuestro futbol, Gio y Paco Memo, además el clásico esta vez enfrenta a dos de los entrenadores que le han dado mucho a este deporte en México, Miguel Herrera y Luis Fernando Tena.

Y ahí estás viendo de cerca el semblante de los Pulido, los Brizuela, los Córdova, los Aguilar, los Pizarro, mientras pasa el protocolo de la liga antes de convertirse en los únicos protagonistas del Clásico Nacional, ese juego que propios y extraños están viendo no solo en el estadio sino en bares, casas, restaurantes etc. etc.

El inicio del partido es una descarga de emociones y todo esto cobra más valor, la vibración de la gente, los gritos de los jugadores para hacer lo que se entrenó en la semana, fallar hoy no es una opción y no hay más que buscar ganar como sea el encuentro. Se nota que hoy más que nunca esos 22 futbolistas están metidos en lo suyo, concentrados y también nerviosos y es ahí cuando te das cuenta que efectivamente es un partido distinto.

El tiempo transcurre y el primer gol llega para convertir el estadio en un hervidero, una monumental inyección de alegría para los locales que hacen del grito de gol un terremoto. La piel se te vuelve a enchinar, aunque como saben no soy chiva, ni águila, pero la vibra de la gente te contagia y todos los elementos antes descritos también te provocan taquicardia y emoción, es inevitable que todas esas sensaciones te invadan y más si eres alguien que vive, come y sueña futbol.

Podría seguir tratando de describir todo eso que se vive desde la cancha en un clásico, pero creo que no hay nada como las imágenes para reflejarlo, es por ello que para esta entrega quise armarles una galería de fotos tomadas por mi en ese fantástico día en el que la bendita pelota me regaló otra historia más de satisfacción y alegría, de esas que solo ella puede dar.

Aquí las imágenes, obviamente no con la calidad de un fotógrafo profesional pero sí con la mirada de un aficionado que trataba de captar y principalmente transmitir lo ocurrido en la alfombra sagrada del Estadio Azteca durante el América vs Chivas, El Clásico Nacional.

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