Entrevista a Ulises Novo, autor de ¿Por qué nos gusta Batman?

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Entrevista Ulises Novo Por qué nos gusta Batman El Tecolote Diario

Ulises Novo es un escritor con amplia trayectoria. Es antropólogo y Doctor en Filología Hispánica. Colabora como crítico literario en algunos medios de comunicación y páginas web. Sus obras distribuidas por Amazon son novelas cargadas de humor mordaz y donde se critica la sociedad posmoderna en la que vivimos.

Ha escrito las novelas Voy a matar a tu oso de peluche I, II, III y una cuarta que está a punto terminar; además escribió Morbus, Mickey Mouse era traficante de armas Las strippers no torturan ardillas. Todas ellas cargadas de humor negro e inspiradas en thrillers americanos.

Sin embargo, una de sus obras que más ha llamado la atención es ¿Por qué nos gusta Batman? Un trabajo que nos adentra en la psicología del murciélago y nos da algunos argumentos para entender la fascinación que nos causa el Caballero de la Noche y que lo ha convertido en el producto más rentable para DC Comics; sin más que decir dejemos que sea el propio Ulises Novo quien nos cuente más sobre su texto:

¿Por qué escribir un libro sobre Batman?

Mis inicios en la lectura fueron a través del cómic de superhéroes. Estaba en deuda con ellos, así que decidí escribir este ensayo develando las claves del éxito social y comercial de Batman, sin abandonar la carga simbólica y literaria que tiene el personaje de Bob Kane.

El trabajo explica la trascendencia de un símbolo, de una percepción de la vida, de un retrato psicológico y cultural que va mucho más allá de las pretensiones de creadores y continuadores. De alguna manera, todos hemos construido a Batman a través de nuestras lecturas y Batman nos ha ido construyendo a nosotros, rebasando expectativas que lo han conducido, por desgracia, en muchos contextos, a ser una pura caricatura de merchandising.

Tú eres fan de Batman, ¿por?

Porque me gusta la oscuridad, porque me apasiona Gotham y sus raíces, porque me gusta la psicología de esa calaña de enemigos a los que debe enfrentarse el Hombre Murciélago. Porque tengo la sensación de que las historias han cobrado un vigor y un cariz literario en algunos guionistas, sobre todo estas dos últimas décadas, que rozan el género de la “novela negra”.

La muerte de sus padres, esa orfandad no superada, su traumática soledad que no cura su éxito empresarial, la filantropía, la inestabilidad emocional del personaje y su falta de superpoderes lo convierten en un héroe eminentemente humano. Su vulnerabilidad me atrae como su envés oscuro. En mi trabajo explico las características de esa vulnerabilidad que son las que nos permiten empatizar con él enseguida a diferencia de mutantes y otros superhéroes extraterrestres. Batman, pese a sus proezas, es un hombre que se encuentra indefenso ante la verdad del mundo.

¿Qué es lo que quieres aportar con tu texto a los lectores?

No voy a inventar la pólvora con mi trabajo, pero digo cosas que nadie se ha atrevido a decir hasta ahora: Por un lado, tenemos al Batman del cómic, al Batman justiciero que ha alimentado la fantasía de decenas de generaciones, a un Batman literario que, particularmente, encuentro adictivo.

Por otro lado, desgraciadamente este Batman convive con el “frikismo” mal entendido y un coleccionismo, carente de interés intelectual, inspirado solamente en moda y artículos de consumo. Este proceso ha convertido al superhéroe en un logo, en una etiqueta, en una franquicia, en una atracción de feria, en un objeto de compra y venta masivo que se distancia de los orígenes culturales y estéticos del superhéroe. Al principio de mi trabajo, soy muy crítico con esa plaga de falsos frikis que descargan ilegalmente cómics y que acuden a las ferias por puro exhibicionismo, ni siquiera fetichismo.

Batman se está “macdonalizando” y hay una gran masa de adolescentes que ni compran ni leen cómics. Consumen merchanindising para intentar superar su frustrada falta de personalidad a través de emular a los protagonistas de The Big Bang Theory.

¿Cómo ha sido la aceptación del libro?

Mejor de lo que pensaba. Las descargas y compras en papel corresponden, en muchos casos, a lectores que están interesados en profundizar en el personaje, a expertos, a blogueros e investigadores. No me preocupa la aceptación del libro. Me apetecía hacerlo y subirlo a Amazon. Ahora estoy preparando algo parecido con el cómic “Akira”. Un libro como “Por qué nos gusta Batman” no puede ser un superventas, pero los comentarios que me llegan agradecen mi punto de vista crítico y mi enfoque antropológico sobre el personaje.

¿Cuánto tiempo tardaste en escribirlo?

Poco. Mi intención no era hacer un tratado historicista y bibliográfico del superhéroe. Me gusta Batman simplemente. No soy un experto en el género. Mi punto de vista es el de un lector que, desde décadas, lleva leyendo al Hombre Murciélago.

Aprovechando mis conocimientos literarios y antropológicos, le he dado un enfoque mítico y sociológico, siendo lo más pedagógico posible. En pocas páginas, develo las claves de lectura que han hecho de Bruce Wayne, inmortal. Es un texto espontáneo y directo, que fui escribiendo en varias semanas del verano pasado. Repito, mi intencionalidad nunca fue hacer un estudio sesudo sobre la bibliografía de Batman. El ensayo era una forma de rendir tributo a mi infancia, de adentrarme en mis cómics favoritos y de criticar el merchandising que ha hecho trizas al superhéroe, pues lo ha convertido en una marca como Toyota, Burguer King o Coca Cola.

¿En qué teoría está basada Por qué nos gusta Batman?

Hay varios enfoques. Mi formación es post-estructuralista. ¿Y qué diablos significa esto? Que asumo al personaje y su mundo como una estructura analizable en rasgos, al igual que su impacto social y mediático. Por esa razón, hablo del mito de Batman, de comparaciones con dioses de la Antigüedad, de los significados simbólicos que encierran el cromatismo, Gotham o la propia oscuridad.

Era necesario aportar ese enfoque de mayor envergadura, donde Batman, como personaje literario, es sorprendente. Sin embargo, no quería dejar de lado aspectos sociológicos donde comento que el merchandising ha devorado la literatura de las historias.

Vivimos en unos tiempos donde el capitalismo te permite consumir todo lo que quieras y permanecer al mismo tiempo en la ignorancia del alcance y las consecuencias de aquello que compramos. Me jode pensar que un tío lleva una camiseta de LEGO Batman y ni siquiera ha leído un solo comic. Me jode imaginar que Batman, el verdadero, pueda morir por la sobrecarga de una fama estéril y una avalancha.