El incómodo fiscal carnal

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Por Israel Navarro

Twitter @navarroisrael

¡Vaya escándalos en los que se ha visto involucrado Alejandro Gertz Manero, el fiscal general de la República!, el hombre encargado de la procuración de justicia en México, y que hace todo, menos eso.

Tres strikes: el primero fue el haber utilizado su cargo para encarcelar a la viuda de su hermano, es decir su cuñada. ¡Hombre! Si el poder no sirve para meter al bote a un familiar por un pleito de herencia, no sé para qué sirva. Pero más allá del abuso del puesto y el conflicto de interés, esto implica que para armar el caso, incurrió en delitos como la obstrucción de la justicia, fabricación de pruebas y tráfico de influencias.

Por si no lo viste;

Strike dos: la denuncia que interpuso el exconsejero jurídico de la presidencia Julio Scherer, puso en evidencia la visceralidad y actitud vengativa con la que actúa el Fiscal en contra de sus adversarios o quienes se niegan a acatar su voluntad, además de la red de presión y extorsión política que tiene armada para tal efecto. O sea, para él no aplica la máxima de “nada ni nadie por encima de la ley”.

Y el strike más reciente: la filtración del audio donde sermonea al padre de Emilio Lozoya, por la manera en la que está litigando la defensa legal de su hijo. Y esto es sumamente grave porque deja en evidencia la pantomima que es el proceso jurídico que enfrenta Emilio Lozoya. Si el fiscal, que es la parte acusadora, está coludido con la parte acusada, pues mejor nos ahorramos el show y que Emilio cene pato en el Hunan esta noche. Pero además, refuerza la tesis del famoso pacto de impunidad.

Entendamos que la Fiscalía es un ente independiente del Ejecutivo, es decir el fiscal no recibe órdenes del presidente, como sucedía antes. Pero definitivamente, Gertz Manero es una piedra en el zapato presidencial porque fue propuesto por AMLO para ocupar este cargo, es un hombre de su confianza. Así lo ha expresado públicamente, a pesar de los escándalos que le rodean.

La pregunta es ¿qué le debe el presidente al fiscal que se empeña en respaldarlo? ¿Por qué no hay un pronunciamiento en el que mínimo se le cuestionen las formas con las que ha actuado? No es la primera vez que el AMLO defiende a gente de su círculo cercano involucrado en actos de corrupción. Pero sí es la primera vez que sale al quite de un colaborador que atenta contra la impartición de justicia.

Para un presidente que no cree en la ley, pero sí en el que él determina como justo, tiene sentido apoyarlo para mantenerlo en el cargo, siempre y cuando se mantenga leal. Ergo, la fiscalía no es tan independiente como se cree. Vamos a ver cuánto resiste la liga. Israel Navarro es Estratega Político del Instituto de Artes y Oficios en Comunicación Estratégica.